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29 de enero de 2016

99 fábulas fantásticas. Nueva edición

Ambrose Bierce





Carlos Nine (Ilustraciones)




















«Un Fabulista atravesaba un bosque solitario cuando se topó con la Fortuna. Muy asustado, trató de subir a un árbol, pero la Fortuna lo retuvo y lo acorraló con cruel insistencia.
     —¿Por qué intentaste escapar? —dijo la Fortuna cuando los gritos y los movimientos del hombre cesaron—. ¿Por qué me miras de una manera tan hostil?
     —No sé qué eres —respondió el Fabulista, muy alterado».




















Si Ambrose Bierce tropezó con la Fortuna y sintió miedo no podemos saberlo, pero es indudable que se conocieron: quizás, como el rollizo Pavo que en una de las fábulas encontró al Político, fue la ventura la que dio con el genio del estadounidense, autor de innumerables cuentos y piezas breves. Noventa y nueve de estas, por secundar a Bierce en aquello de no asumir convención alguna (y condensar en dosis la singularidad de su obra), son las que se recogen en este volumen. Seleccionadas y traducidas por Marcial Souto, estas 99 fábulas fantásticas destilan sarcasmo y cáustica crítica, siempre brillantes. Y bien hicieron en preocuparse quienes quedaron expuestos a su sátira: políticos corruptos, médicos santurrones, monarcas tiranos, banqueros sin escrúpulos y funcionarios envilecidos se vieron a la intemperie, azotados por su ingenio. 





















Las ilustraciones de Carlos Nine descifran el contorno de los grotescos personajes de Bierce y encarnan su voluntad censora: fábula y caricatura se aúnan para retratar con fino trazo y humor corrosivo la comedia humana espejándose en la animal. Un reflejo que nos devuelve la eterna competición entre liebre y tortuga, los reproches de la hormiga laboriosa a la irreflexiva cigarra, la inevitable comparecencia del cordero ante el lobo.





















La hipocresía del mundo choca con el cinismo, rayano en la misantropía, de uno del autores más lúcidos del siglo XX. Un inconformista que jamás se avino a convivir con lo establecido, y que escribió: «Debe de ser horrible morir entre sábanas; si Dios quiere, a mí no me ocurrirá». 

Traducción: Marcial Souto

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Tamaño: 21,5 x 14,4 cm; 112 pp.; rústica con solapas
ISBN: 978-84-944375-8-8
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20 de abril de 2011

El monje y la hija del verdugo

Ambrose Bierce



Santiago Caruso (Ilustraciones)

«Señor, Salvador de mi alma, ¿adónde me has conducido? Aquí estoy, en la torre de los condenados, asesino convicto, y mañana, al amanecer, ¡me llevarán a la horca y seré colgado! Pues quien dé muerte a un semejante debe ser muerto; esta es la ley de Dios y del hombre».





En 1680, el monasterio de Berchtesgaden en los Alpes bávaros fue el escenario del desgraciado amor entre un joven franciscano y la hija de un verdugo. Dos siglos más tarde, Ambrose Bierce interpretó los siniestros pormenores de la leyenda hasta convertirla en su única novela y en una de las cimas de la literatura gótica.

Las imágenes labradas por Santiago Caruso, uno de los artistas plásticos más destacados del presente, se abisman en esta historia de amor prohibido, donde la culpa y la destrucción son la sustancia de su tragedia.





16,5 x 24 cm, 140 pp, Cartoné con sobrecubiertas
ISBN: 978-84-92412-47-1

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12 de septiembre de 2010

99 fábulas fantásticas

Ambrose Bierce



Carlos Nine (Ilustraciones)

La Fortuna y el Fabulista
«Un Fabulista atravesaba un bosque solitario cuando se topó con la Fortuna. Muy asustado, trató de subir a un árbol, pero la Fortuna lo retuvo y lo acorraló con cruel insistencia.
—¿Por qué intentaste escapar? —dijo la Fortuna cuando los gritos y los movimientos del hombre cesaron—. ¿Por qué me miras de una manera tan hostil?
—No sé qué eres —respondió el Fabulista, muy alterado.
—Soy riqueza, soy respetabilidad —explicó la Fortuna—, soy casas elegantes, un yate y una camisa limpia todos los días. Soy ocio, soy viajes, vino, un sombrero con brillo y un abrigo sin brillo. Soy dinero suficiente para comer.
—Está bien —susurró el Fabulista—, pero, por favor, baja esa voz.
—¿Por qué? —preguntó la Fortuna, sorprendida.
—Para no despertarme —respondió el Fabulista mientras se le dibujaba en el rostro una calma perfecta».



Una exquisita colección de fábulas son la invitación a un banquete de satírica misantropía Bierce. Surgidos de su pluma implacable: liebres, tortugas, zorros, uvas, poetas insufribles, políticos codiciosos, médicos ladrones, santos pecadores, jueces corruptos, hombres y mujeres de dudosa humanidad, son presa del sarcasmo de unos de los autores mas lúcidos del siglo XX.

Seleccionadas y traducidas por Marcial Souto, 99 fábulas fantásticas de Ambrose Bierce han sido ilustradas por Carlos Nine, su mejor intérprete.










14 x 21 cm, 104 pp; Cartoné encuadernado en tela
ISBN: 978-84-9241-262-4

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Ambrose Bierce

Ohio, 1842 – ¿1914?


Escritor, periodista y editor estadounidense, prestó servicios en el Ejército de la Unión durante la Guerra Civil, en la que fue herido de gravedad. Su primer cuento, «The Haunted Valley», fue publicado en 1871 en la revista Overland Monthly. En 1877 inauguró su famosa columna «Prattle» en el semanario Argonaut. En 1887 empezó a trabajar para los periódicos de William Randolph Hearst y su fructífera relación duró más de veinte años, período en el que su envenenada pluma combatió la impostura de políticos, predicadores, abogados, racistas, capitalistas, poetas, anarquistas e inescrupulosos de todo tipo. La prosa de Bierce —heredero
literario de Poe, Melville y Hawthorne— se caracteriza por la lucidez y el cinismo y cierta fascinación por el horror y la muerte. Entre sus obras sobresalen Cuentos de soldados y civiles (1891), El monje y la hija del verdugo (1892) y El diccionario del diablo (1906). La muerte de Ambrose Bierce está rodeada de incertidumbre. A fines de 1913, a los 71 años, viajó a México, en plena Revolución, y en su última carta dice que va a trasladarse a Ojinaga, ciudad donde unos días después se libró una sangrienta batalla. Bierce escribió: «Debe de ser horrible morir entre sábanas; si Dios quiere, a mí no me ocurrirá».