Mostrando entradas con la etiqueta ilustración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ilustración. Mostrar todas las entradas

1 de mayo de 2016

Cuaderno de vacaciones

Carlos Grassa Toro















Isidro Ferrer (Ilustraciones)



«¿A qué habitación de tu casa te llevarías una isla desierta?».




Este no es un cuaderno para hacer en vacaciones, nos explica su autor, Grassa Toro. Es un cuaderno para hacer que sea vacaciones cuando quieras que sea vacaciones. Algunas de sus actividades se hacen con las manos, otras con la cabeza o con los pies; unas pocas solo se pueden hacer una vez, y la mayoría, dos mil cuatrocientas veinticuatro veces.



















Un cuaderno en el que una nube puede convertirse en la montura perfecta con la que surcar el cielo, el el que compiten ciclistas de cabezas poligonales (el equipo de la Bauhaus) y en el que el orden equivale al aburrimiento.

















Con juegos en lo que todo es posible, este libro nos invita a crear e interactuar con los mundos inauditos de Isidro Ferrer: mundos de lápiz, gubia y cincel. Una travesía náutica para todo tipo de marineros y marineras, e incluso para adultos con mal genio y gafas.

Tamaño: 22,1 x 30; 56 pp.; Rústica
ISBN: 978-84-945123-1-5
Ver bio del autor

19 de marzo de 2016

9º Trobada d'Il·lustradors


¿Su arte de lápiz?, ¿sus mundos imposibles?, ¿su naturaleza mecánica?... ¿O tal vez su habilidad para contar historias? No sabemos con exactitud cuál es la fórmula mágica que hace del estilo de Einar Turkowski algo único e inconfundible, pero de lo que sí estamos seguros es de que somos los principales admiradores de su obra. En Libros del Zorro Rojo hemos publicado: Estaba oscuro y sospechosamente tranquilo (2007), Una luz diminuta surgió de la nada (2009), El pastor, las ovejas, el lobo y el mar (2010), La montaña (2012) y Cuando las casa regresaron flotando (2013). Mientras trabajamos en la edición de su próximo álbum, Die Nachtwanderin, os recordamos que esta semana podréis conocer a Turkowski en las actividades de la 9ª Trobada d'Il·lustradors.



4 de agosto de 2015

Entrevista con Henning Wagenbreth
















Autor de novelas gráficas, de cómics, ilustrador, etc. Hay tantas etiquetas..., pero ¿cuál crees que es la que realmente se te debería aplicar? 

Un novelista gráfico narra lo que parece ser una historia seria en imágenes. Los dibujantes de cómic se relacionan normalmente con una cultura trivial o underground. El ilustrador añade dibujos al texto. El tipógrafo diseña los tipos de letra. El diseñador gráfico compone la imagen y el texto en diferentes tipos de medios. Los productos se ofertan en una edición limitada y hechos a mano, como una producción en masa o en pantalla. Pero también está el animador o realizador de películas de dibujos animados, quien dota a las imágenes de movimiento; el escenógrafo y el artista callejero. Todas estas profesiones están íntimamente relacionadas. 

¿Y qué eres tú? 

Diría que un poco de todo. Prefiero la variedad. Me describiría como un «decatleta gráfico», si existiese una cosa así. He diseñado sellos para el servicio postal alemán y vallas publicitarias para la Kiel Week. Amo tanto los espacios teatrales como mis proyectos editoriales. He creado contenido animado y soy un apasionado de la tipografía. Pero ¿puedo contarte un secreto? Rara vez leo novelas gráficas. Normalmente son muy largas y contienen demasiada información. La verdad es que prefiero leer una novela.




















Entonces, ¿todo depende del gusto personal? 

No, el gusto personal es una categoría difícil. Se dice normalmente que las novelas gráficas son para los adultos y los cómics para los niños. Cuando se trata de arte y literatura, los adultos desean algo más. Los niños son extremadamente directos a este respecto. Si el libro no les engancha entonces lo dejan a un lado. Eso es por lo que me parece un reto mucho mayor el dibujar para niños. 

¿Podrías explicarlo? 

Hace poco escuché una encantadora anécdota sobre el libro El pirata y el boticario. La violencia juega un papel principal en este libro y esto resultó controvertido para los críticos. Tras una lectura en el Día de la Lectura de Alemania, un escolar dijo: «Buena historia», a lo que un amigo respondió: «Sí, pero no es para niños». 





















Tu libro Luna y lucero del alba fue galardonado con un premio por la Fundación del Libro de Arte, que lo reconoció como el libro más bello del mundo en el año 1999. En este caso ilustraste una historia de Wolfram Frommlet. ¿Es esta la norma? ¿Uno narra, el otro ilustra? 

Sí y no. Hay proyectos y proyectos, pero en cierta medida tienes razón. Un caso típico en el mundo de la edición de libros ilustrados es aquel en el que a un manuscrito se le busca un ilustrador. Así es como comencé mi trabajo, aunque ahora suelo ser yo quien aporte las ideas para un libro. Normalmente no me gusta nada trabajar el «caso típico» (risas). Cuando he desarrollado el proyecto de un libro al setenta o al ochenta por ciento se lo envío a los editores.





















Volviendo al tema de la tipografía, ¿qué quieres decir con «pasión por la tipo»? 

Que yo diseño y digitalizo mis propias fuentes, lo que permite que puedan usarse digitalmente. ¿Conoces el Prater, el parque más antiguo de Berlín, en Prezlauer Berg? Fuimos nosotros los que diseñamos su identidad gráfica, por ejemplo. Así, el jardín tuvo su propia tipografía, la conocida como Prater. En lugar de emplear una Times New Roman o una Arial, creamos una fuente original y diseñada manualmente. 















Como profesor en la Universidad de Artes de Berlín, ¿cuándo sabes que has detectado el talento en un estudiante?

Buena pregunta. Diría que lo sé cuando alguien muestra un interés social y artístico por el mundo. Cuando tiene ideas y un don para la observación y la innovación, en lugar de limitarse a imitar o interpretar. Ser capaz de dibujar a la perfección no es suficiente. Uno tiene que lograr tocar el corazón y la mente de los otros. Todos estos elementos combinados ofrecen un gran potencial. 



¿Cuánto es talento y cuánto es trabajo manual? 

Como siempre, es la combinación de ambos lo que importa. Hay mucho que se puede aprender: perspectivas, pensamiento espacial, técnicas o aplicaciones multimedia, por ejemplo. La curiosidad, el entusiasmo por la experimentación y el trabajo duro tienen que traerlo los estudiantes. El potencial para el diseño y el arte de cada individuo se desarrolla durante el curso. 





















¿Qué recomendaciones les darías a los jóvenes? 

Prueba, ensaya, experimenta. Cuanto más pruebes diferentes enfoques y técnicas, mejor conocerás tus habilidades y gustos. También les diría que la práctica es esencial. Por ejemplo, fui becario en una imprenta y aquella experiencia me enseñó mucho, tanto en el plano técnico como en el experimental. Como becario puedes aprender cosas que no harías después bajo ninguna circunstancia. Mi consejo más importante sigue y seguirá siendo: haz algo que realmente te guste hacer. Esto te ayudará a superar los periodos de escasez en el futuro.

www.wagenbreth.de
















La entrevista completa (en inglés) aquí: bit.ly/1I6AEnM

19 de mayo de 2015

Crímenes ejemplares

Max Aub















Ricardo Liniers Siri (Ilustraciones)



«¿Usted nunca ha matado a nadie por aburrimiento, por no saber qué hacer? Es divertido».


















«No hay tantos crímenes como dicen, aunque sobran razones para cometerlos» ⎯explica Max Aub en su prólogo⎯ y además, estas no suelen ser tan oscuras como creemos. Asesinar al que en vez de comer, rumia; a quien mira al techo indiferente mientras hace el amor o matar a alguien simplemente por aburrimiento, son motivos que pueden haber cruzado la mente de cualquiera de nosotros en alguna ocasión. 



Los Crímenes ejemplares son un compendio de testimonios anónimos que muestran los razonables y al mismo tiempo disparatados motivos que llevaron a sus autores a cometerlos. En este sentido, la de Max Aub no es sino una confesión más, que abre el libro: «Me declaro culpable y no quiero ser perdonado. Estos textos —dejo constancia— no tienen segundas intenciones: puro sentimiento».      
Todos conocemos al Liniers historietista por su tira cómica Macanudo, que comenzó a publicarse en 2002 en la Argentina y que hoy en día se edita en multitud de países. Cualquiera puede identificar su estilo aparentemente ingenuo o su uso del factor sorpresa como generador del humor absurdo, pero es otro Liniers el que descubrimos en las páginas de los Crímenes ejemplares. Sin perder de vista sus técnicas de composición siempre tradicionales ⎯la tinta china y la acuarela en lugar del dibujo por ordenador⎯ ni la experimentación constante que caracteriza su producción, Liniers abandona aquí su estilo más contenido para dialogar con los rasgos esenciales de la obra de Aub, para dibujar la violencia y hacerlo con violencia, pues sus trazos rápidos como cuchillazos en una atinada bicromía de rojo y negro acompañan la serie de brevísimos textos que componen los Crímenes.

















Impregnados de un potente humor negro y una fuerte irreverencia formal, Max Aub escribió estos crímenes a lo largo de muchos años. Puesto que fue quitando y añadiendo textos, prácticamente no existen dos ediciones iguales del libro. En ellos, lo grotesco del crimen se trabaja a través de la repetición creativa, como él mismo explica: «Siempre que pude evité la monotonía, que es otro crimen». 

















Leer, reír y reflexionar son un mismo fruto que madura a través de las páginas de este libro, compuesto no solo de crímenes, sino también de secciones tan variopintas como «De suicidios» y «De gastronomía», y que hemos querido cerrar, como corresponde, con la sección «Epitafios».





Tamaño: 16,5 x 24 cm; 96 pp.; rústica con sobrecubierta
ISBN: 978-84-9432-848-0
Ver bio del autor
Ver bio del ilustrador

5 de marzo de 2015

Cuentos de hadas

Hans Christian Andersen

















Harry Clarke (Ilustraciones)

«Porque los cuentos, al igual que muchas personas, se van volviendo más hermosos con la edad, lo que resulta de lo más agradable».



«La vida en sí es el mejor cuento de hadas», dijo una vez Hans Christian Andersen, el hombre capaz de reconocer la magia en cuantas historias posaba los ojos. Bajo esta premisa relató por escrito más de ciento cincuenta vidas, erigiéndose como uno de los mejores contadores de cuentos de todos los tiempos y, durante generaciones, alimentando la tradición oral con narraciones vivaces y llenas de encantamientos. 





















En 1916 la editorial inglesa George G. Harrap & Co. reunió algunos de los cuentos de Andersen y encargó su ilustración a Harry Clarke, un joven de 27 años que ya despuntaba en el panorama artístico gracias a su magistral técnica en el vitral. Cuentos de hadas vio la luz con una extraordinaria primera edición de tan solo 125 ejemplares, numerados y firmados por el artista, que le valió el reconocimiento mundial en el ámbito editorial. Así, tan solo un año después ilustraría Cuentos de imaginación y misterio de Edgar Allan Poe (Libros del Zorro Rojo, 2009), considerada una de las joyas bibliográficas de la época, y en 1925 le llegaría el turno al Fausto de Johann Wolfgang von Goethe (LZR, 2012). 





















Estos clásicos cobraron vida a través de su pluma, en láminas que pasaron a la posteridad gracias a su estilo vanguardista, oscuro y repleto de detalles. Recuperamos, para deleite de grandes y pequeños lectores, esta histórica edición de Cuentos de hadas, nunca antes publicada en castellano, con la galardonada traducción de Enrique Bernárdez. En ella se pueden encontrar cuentos tan célebres como «El patito feo», «La vendedora de cerillas», «Pulgarcita» o «La sirenita», narrados siempre con esa mezcla de realismo y fantasía tan característica del escritor danés. 




La tristeza, la soledad, el amor, la ambición y la valentía confluyen en los cuentos de Andersen como juegos de luces y sombras que desfilan ante el lector, desplegando una sensibilidad propia de las historias para niños y susceptibles de encandilar también a los adultos encargados de leerlas.
























Cómpralo en nuestra tienda en línea (España).

Traducción: Enrique Bernárdez

Tamaño: 18 x 24 cm.; 312 pp.; cartoné con sobrecubierta.
ISBN: 978-84-9432-841-1

Ver bio del autor
Ver bio del ilustrador

4 de septiembre de 2014

La procaz intimación

Edward Gorey



«El Demonio, de un brusco salto,
derribó a la señorita Squill desde lo alto».

















El Demonio, tan brusco e insolente cuando seduce, logra que sus mujeres se entreguen sin reservas y hagan todo el mal que les pide.




Por eso las recompensa con lo que más quiere: el Infierno. Ejemplo paradigmático del humor negro del autor, La procaz intimación fue publicado originalmente por Fantod Press en 1971.   




















Cómpralo en nuestra tienda en línea (España)
Cómpralo en nuestra tienda en línea (Argentina)


Traducción: Marcial Souto


Tamaño: 13 x 15cm; 48 pp. Cartoné con sobrecubierta
ISBN: 978-84-9424-736-1
Ver bio del autor

12 de febrero de 2014

El Señor de las Moscas

William Golding















Jorge González (Ilustraciones)


«Jack levantó la cabeza del animal y clavó la blanda garganta en la punta afilada del palo, que surgió por la boca del jabalí. Se apartó un poco y contempó la cabeza, allí clavada, con un hilo de sangre que se deslizaba por la estaca».





Las novelas de William Golding, inquietantes fábulas morales, exponen a los protagonistas a situaciones de aislamiento extremo, tanto físico como psicológico y espiritual; así se encontrarán con los instintos más recónditos y oscuros y, como en El Señor de las Moscas, con las leyes primordiales de la existencia y la convivencia, no pocas veces sustentadas en la aniquilación del contrario. 





















Destaca Golding por su examen profundo del comportamiento de personajes que ya no obedecen a las convenciones de la civilización y cuya conducta los lleva a un conflicto entre fuerzas que podríamos definir como del mal y del bien. Ese enfrentamiento turbulento y despiadado da lugar, inevitablemente, a una inquietud metafísica, a una desazón angustiante. En su arte narrativo, diálogos, descripciones y presunción de pensamientos dan forma a un espacio en el que el lector se siente contenido y, no pocas veces, oculto, mas no como espectador sino como partícipe involuntario.





















El Señor de las Moscas, una alegoría aterradora, es su obra maestra. Las ilustraciones del virtuoso artista argentino Jorge González transitan desde el bucolismo dictado por la naturaleza a la pavorosa incertidumbre a que da lugar la inocencia.














Cómpralo en nuestra tienda en línea (España).
Traducción: Carmen Vergara


Tamaño: 24,5 x 18 cm; 272 pp. Cartoné con sobrecubierta; ISBN: 978-84-9416-450-7
Ver bio del autor
Ver bio del ilustrador