Mostrando entradas con la etiqueta ilustrado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ilustrado. Mostrar todas las entradas

27 de octubre de 2015

La trilogía de Nueva York

Paul Auster
Tom Burns (Ilustraciones)















«Existimos para nosotros mismos, quizá, y a veces incluso vislumbramos quiénes somos, pero al final nunca podemos estar seguros, y mientras nuestras vidas continúan, nos volvemos cada vez más opacos para nosotros mismos, más y más conscientes de nuestra propia incoherencia. Nadie puede cruzar la linde que le separa de otro por la sencilla razón de que nadie puede tener acceso a sí mismo».

La aparición en 1987 de La trilogía de Nueva York marcó un nuevo punto de partida para la novela norteamericana. Considerada por la crítica como la obra consagratoria de Paul Auster, esta relectura experimental de la novela negra es el cimiento de su universo literario. Con una prosa elegante y depurada, labrada a partir de su poesía, engarza las piezas fundamentales de su escritura: la contingencia, la identidad y el interés por la exploración de la memoria.





















En conjunto, los tres relatos —«Ciudad de cristal», «Fantasmas» y «La habitación cerrada»— articulan una reflexión especular en torno a la creación literaria, la naturaleza del escritor y la confiabilidad de la voz narrativa, que expandirá sus raíces hacia su producción posterior.


Traducción: Maribel De Juan
Tamaño: 16 x 27 cm; 272 pp.; Cartoné con sobrecubierta
ISBN: 978-84-944375-0-2
Ver bio del autor 
Ver bio del ilustrador

19 de mayo de 2015

Crímenes ejemplares

Max Aub















Ricardo Liniers Siri (Ilustraciones)



«¿Usted nunca ha matado a nadie por aburrimiento, por no saber qué hacer? Es divertido».


















«No hay tantos crímenes como dicen, aunque sobran razones para cometerlos» ⎯explica Max Aub en su prólogo⎯ y además, estas no suelen ser tan oscuras como creemos. Asesinar al que en vez de comer, rumia; a quien mira al techo indiferente mientras hace el amor o matar a alguien simplemente por aburrimiento, son motivos que pueden haber cruzado la mente de cualquiera de nosotros en alguna ocasión. 



Los Crímenes ejemplares son un compendio de testimonios anónimos que muestran los razonables y al mismo tiempo disparatados motivos que llevaron a sus autores a cometerlos. En este sentido, la de Max Aub no es sino una confesión más, que abre el libro: «Me declaro culpable y no quiero ser perdonado. Estos textos —dejo constancia— no tienen segundas intenciones: puro sentimiento».      
Todos conocemos al Liniers historietista por su tira cómica Macanudo, que comenzó a publicarse en 2002 en la Argentina y que hoy en día se edita en multitud de países. Cualquiera puede identificar su estilo aparentemente ingenuo o su uso del factor sorpresa como generador del humor absurdo, pero es otro Liniers el que descubrimos en las páginas de los Crímenes ejemplares. Sin perder de vista sus técnicas de composición siempre tradicionales ⎯la tinta china y la acuarela en lugar del dibujo por ordenador⎯ ni la experimentación constante que caracteriza su producción, Liniers abandona aquí su estilo más contenido para dialogar con los rasgos esenciales de la obra de Aub, para dibujar la violencia y hacerlo con violencia, pues sus trazos rápidos como cuchillazos en una atinada bicromía de rojo y negro acompañan la serie de brevísimos textos que componen los Crímenes.

















Impregnados de un potente humor negro y una fuerte irreverencia formal, Max Aub escribió estos crímenes a lo largo de muchos años. Puesto que fue quitando y añadiendo textos, prácticamente no existen dos ediciones iguales del libro. En ellos, lo grotesco del crimen se trabaja a través de la repetición creativa, como él mismo explica: «Siempre que pude evité la monotonía, que es otro crimen». 

















Leer, reír y reflexionar son un mismo fruto que madura a través de las páginas de este libro, compuesto no solo de crímenes, sino también de secciones tan variopintas como «De suicidios» y «De gastronomía», y que hemos querido cerrar, como corresponde, con la sección «Epitafios».





Tamaño: 16,5 x 24 cm; 96 pp.; rústica con sobrecubierta
ISBN: 978-84-9432-848-0
Ver bio del autor
Ver bio del ilustrador

20 de octubre de 2014

El río

Alessandro Sanna




















Cuatro historias breves y el río que las atraviesa sacan lo mejor de la paleta del célebre ilustrador italiano, en su proyecto más íntimo y emotivo.


«Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua».
Jorge Luis Borges 















Las innumerables estampas fluviales que componen este libro narran historias de pérdida, de dolor, para retornar después la esperanza y la nueva vida, tal y como Borges contempló el paso del tiempo en su Arte poética. Un proyecto al que Alessandro Sanna ha dedicado años, tal y como él mismo explica en el epílogo, «cultivando un pedacito de mirada cada vez, en busca de resquicios de encanto sedimentados con el tiempo». Una labor de exhaustiva contemplación que recorre los estados de la naturaleza, sus luces y sombras, y que encierra una sensibilidad cromática sin parangón.

Después de más de treinta obras y de su ascenso al escalafón más alto en el panorama de la ilustración en Italia, Sanna regresa con esta recopilación de estampas coloristas, un compendio de acuarelas con las que cristaliza el tiempo para desplegarlo en cuatro historias bellísimas de tan sutiles.

En las estaciones de Sanna la vida fluye como parte del caudal de un río, con sus sobresaltos y sus calmas. El otoño trae consigo violentas inundaciones, y los tonos fríos de las tierras anegadas obligarán a sus habitantes a una diáspora no por todos obedecida. El invierno brumoso llega para contarnos la historia de un nacimiento, la esperanza que se abre paso entre el frío y la carne como sabiduría paternofilial y aprendizaje heredado. La primavera propicia la celebración del amor y despliega el contraste cromático, el choque entre los cálidos y los tonos más duros, para que el verano se abra camino y valga de escenario a la huida de un tigre, y a su posterior reconciliación con el género humano a través del arte. El mundo desprovisto de artificios, lo mundano, sirven a Sanna para dispensar su genio en un paciente goteo. Un mundo que es reflejo, porque como Borges dijo «el arte debe ser como ese espejo que nos revela nuestra propia cara».

Cómpralo en nuestra tienda en línea (España)

Tamaño: 30x22 cm; 124 pp. Cartoné;
ISBN: 978-84-9424-731-6
Ver bio del autor